30 jun. 2010

Idris Elba, un actor enorme



Acabo de terminar de ver la serie 'Luther' de la BBC. Son sólo seis capítulos de una hora que se ven un suspiro. Intriga, suspense policíaco, acción, violencia, tono de thriller y con un protagonista absoluto realmente de altura. Idris Elba es el inspector Luther, y compone a su personaje con una dosis equilibrada de corazón y cabeza, de pasión y habilidad, de impulsos y de inteligencia. Sobresaliente trabajo el del enorme actor británico, más conocido por su interpretaciones para televisión que para el cine, pero es de esos actora que no importa que aún no haya tenido su hueco en el cine.

No le hace falta. Sublime actor en la magistral 'The Wire', Idris Elba es además un reconocido DJ y un tipo que se merece todos los respetos del gremio. Actorazo de primera.

29 jun. 2010

Toy Story 3, de nuevo Pixar vuela alto



Pixar lo volvió a hacer. A estas alturas de la película uno ya no se extraña, es mas se congratula de saber como se las gastan en los estudios de animación más revolucionarios de la historia. 'Toy Story 3' nos trae de nuevo a los famosos personajes, a Woody y a Buzz, una pareja con un carisma que ya queda para los anales. Una tercera parte llena de acción, de guiños, de referencias, de nostalgia, de sentimientos, de puro divertimento, de un 3D perfecto,... un prodigio.

Agarren a los peques el día 23 de julio y no les dejen por nada del mundo perderse esta nueva joya de Pixar. Nadie saldrá decepcionado, es más es probable que quieran volver a entrar en el siguiente pase, porque la película es un auténtico prodigio y con tantos matices que hacen falta varios visionados para exprimir todo lo que contiene.

Ese nuevo personaje, Ken es un acierto pleno. Pero la película está repleta de ellos, y desde el primer segundo hasta el último. Desde el maravilloso corto previo, a la intro del film, absolutamente maravillosa y, por supuesto, ese final apoteósico. Por cierto, en España se verá con un punto a favor que no desvelaré. Rodrigo Blaas ha tenido mucho que ver en ello.

12 jun. 2010

A la ministra González-Sinde no le gusta el cine


Desde que la guionista y ex presidenta de la Academia del Cine, Ángeles González-Sinde, alguien sin prepararción política alguna y escasa relevancia en el panorama cultural más allá de este cargo, fue nombrada ministra de Cultura, la cosa no pintaba nada bien. Elegir a una persona sin preparación, sin vinculación con la planificación y desarrollo de políticas culturales parecía un error grave por parte del presidente del gobierno. Pero lo cierto es que tenía otra intención mucho más evidente para lo que González-Sinde podría cumplir a la perfección: convertirse en el perro de presa que, supuestamente, defiendera la industria cinematográfica, musical y cultural. Craso error.

En los tiempos que corren los políticos ya han perdido la conexión con la realidad social (si es que alguna la tuvieron) con las nuevas tendencias, las costumbres, la tecnología y la enorme presencia de Internet en la vida de la población. Se quiere ver en Internet el enemigo y se ha puesto toda la parafernalia política para crimilalizar actos perfectamente legales, extendidos y socialmente aceptados que sólo están sirviendo para cambiar el concepto de difusión y aceptación de la cultura y sus expresiones. Pero la presión de los lobbies de la cultura, productores, algunos artistas, así como de los medios de comunicación tradicionales abocados al hundimiento por no haber sido capaces de subirse a tiempo al tren de alta velocidad de Internet quieren convertir la cultura en un medio para controlar al ciudadano, que ha encontrado en la Red, un medio democrático, extendido y fácil de acceder a contenidos culturales impensables hace poco tiempo.

Es sólo un primer paso, los políticos saben que tienen la batalla perdida con Internet. Que intentan, en balde, subirse al vagón de cola y señalar al grupo político que no lo hace con la mera e hipócrita intención de ganar poder, pero no para cambiar nada. Ninguno sabe como afrontarlo, mientras se dejan aconsejar y guiar por lobbies, por las todopoderosas telecos y algunos medios azotados por la crisis sin capacidad de reacción. El siguiente paso será intentar manejar las corrientes de opinión que tanta fuerza están logrando en Internet, un medio idóneo para ello. Y con ello volver a manejar a su antojo a los sufridos ciudadanos que ante la imposibilidad de poder acceder a una cultura al alcance de cada vez menos bolsillos, intentan encontrar su modo de consumir cultura. Porque es necesaria y más en épocas de cejas caídas, de miradas cabizbajas.

A esos ciudadanos que intentan encontrar una alternativa más económica para poder ver cine se les intenta convencer de que están haciendo un acto delictivo, que son criminales, que eso no está bien. Sin embargo, son por los que existe el cine, porque lo consumen, lo buscan y encuentran en la ficción de las imágenes en acción una forma de evasión y disfrute. A esos es a los que les gusta el cine. A Ángeles González-Sinde, que tras intentar poner en marcha la cacería política acabará relegada en algún rincón del olvido, porque su futuro político no ha existido, ni le ha importado. A González-Sinde no le importa ni le gusta el cine.