26 febrero, 2009

Coppola y su 'Tetro'


Por suerte el maestro Francis F. Coppola ya está ultimando su nueva película. De título 'Tetro' y que parece ha vuelto a sus orígenes. Siempre es una buena noticia que un gran director esté a punto de estrenar una nueva producción, que tiene aspecto de ser una pieza de madurez, de olvidarse de las superproducciones y de contar con actores interesantes para sacar partido a esta historia de trasfondo con conflictos de familia.

Vincent Gallo es el protagonista pero también encontramos a Maribel Verdú y Carmen Maura, una apuesta por dos dispares pero magníficas actrices españolas. Lo dicho, buenas noticias y pronto podremos disfrutar del talento de Coppola en estado puro. Me gusta ese blanco y negro. Y también probar algunos de sus vinos. En cualquier caso, no pierdan la pista. Habemus peliculón.

25 enero, 2009

La llave


Quizá fuera de noche o no. Estaba somnoliento pero no sabía si había dormido suficiente. Quizás sólo había iniciado el primer sueño. Un soplo de aire gélido agitó la habitación. Las sábanas se izaron levemente. Sentí un pequeño escalofrío. Estaba a oscuras, con las ventanas cerradas y tan sólo una matizada luz entraba por la puerta. En ese preciso instante abrí ligeramente los ojos y la vi. Allí en medio de la puerta, una silueta cortada y definida. Una niña. O quizá fuera un niño, me estaba mirando. No sentí miedo pero me incorporé. No era como esos niños demoníacos que te visitan para llevarte al infierno. Tenía un aspecto pálido casi fantasmal, pero sus grandes ojos la hacían parecer una niña tierna. No esperaba malas intenciones, pero cuando medio dormido tienes esa visión lo menos es contrastarla, saber si es cierta, pero no le hice caso. Me giré dispuesto a volver a mi estado vegetativo y no escuchaba nada, pero el sueño se me había escapado, me incorporé y seguía allí mirando sin decir nada. Sin hacer nada. Me hizo un leve gesto de que la siguiera y se dio media vuelta.

No tenía opción había que contrastarlo. Que una niña así te visite y te invite a acompañarla era más interesante que dormir sin otra opción mejor. Atravesé el pasillo y la vi junto a la ventana. La abrió y salió fuera. Me acerqué. Había una niebla tan intensa que no se distinguía nada. Era el vacío absoluto, una luz tenue tamizada se filtraba entre la cortina de niebla y nada más. La niña se incorpora y desaparece en la niebla. No pensaba saltar al vacío. Y menos con niebla. Eso sí que no, así que estuve quieto intentando ver algo. Era como una foto completamente desenfocada, sólo un gris inmenso. Escuché un grito. ¡Eh! ¡Vamos! Sonaba cerca. Me lancé.

Caminábamos muy próximos, ella delante, me guiaba. Seguimos un buen trecho, hasta que la niebla empezaba a disiparse ligeramente y pude apreciar más detalles. Era como un decorado abandonado. Algo que pudo ser parte de una ciudad indefinida. Vacía. Caminamos por el asfalto resquebrajado y húmedo, no había ruidos, tan sólo mis pasos. Ella caminaba descalza. En mi torpeza, pisé una grieta que formaba un charco y al intentar apartar el pie, resbalé. Caí de bruces y golpeé con la cabeza en el suelo.

Estaba tumbado. Parecía una habitación lúgubre, oscura y tétrica. De lo más espartana. Una simple camilla donde yo reposaba y una silla frente a ella, sin ventanas, con el techo bajo y una puerta al fondo. Comencé a ver luces que cambiaban la tonalidad de la habitación del gris a un amarillo brillante. Luego anaranjada hasta llegar al rojo. Siluetas indefinidas parecían trepar por las paredes y el techo. Un sonido martilleante y agudo me dañaba los tímpanos. Parecían gritos de otro mundo, que me tenían atenazado, rígido y dolorido. Intenté moverme pero estaba paralizado. Me costaba respirar. Los sonidos aumentaron y se multiplicaron, fundiéndose con otros más graves. Me estallaba la cabeza, las siluetas parecían moverse más y más deprisa. Ya no distinguía nada. Ni el color, ni las formas, ni los sonidos. Estaba atrapado, sentía ganas de explotar. Mi cabeza parecía el centro de un volcán. Tiritaba. Hacía frío. Me desmayé.

Sentí un pinchazo que me sobresaltó. Me incorporé suavemente. Seguía en aquella maldita habitación gris, pero ya me podía mover y ver bien a mi alrededor. La niña me observaba sentada en la silla que tenía enfrente. Se levantó y se me acercó. Me dio una llave vieja. Se giró hacia a la puerta. Me invitó a seguirla. Esta vez no. Otro infierno como el que he pasado no. Pero no tenía otra opción. Sólo quería salir de esa maldita cavidad donde me sentí atrapado. Bajamos unas largas escaleras y aparecimos en el exterior. Era el mismo lugar. Todo asfalto y oscuridad. Casi a oscuras. Casi no podía caminar, estaba muy débil. Me sentía como si la barba me hubiese crecido, ¿cuánto tiempo había transcurrido? Estaba desconcertado, con dificultad para respirar y apenas podía sostenerme en pie, pero la seguí como pude. Me fue sacando distancia y en un intento de aproximarme más, intenté correr pero desfallecí. Caí al suelo, casi ahogado. Me di por vencido. La vista se me nubló. No veía nada. La niña se paró. Me observó pero siguió caminando.

Estaba tumbado. Estaba consciente pero no quería abrir los ojos. Temía comprobar si volvía a estar en aquella maldita habitación. Pero tenía que comprobarlo. No tenía frío. El olor me resultaba familiar. Abrí los ojos. Estaba en mi dormitorio. En mi cama. No había niña en la puerta y debía estar amaneciendo por la poca luz que se filtraba entre la persiana. Hacía viento y parecía llover. Me sentí aliviado. Tenía una llave en la mano. La que me entregó la niña. Fui al cuarto de baño y me miré en el espejo. Estaba demacrado, pero me sentía bien. En el cuello, a la altura de la garganta tenía una pequeña herida. Como de un pinchazo.

10 enero, 2009

¡Qué paren las máquinas!


Cuando uno parece vivir en la espiral de la monotonía se suele buscar auxilio en cualquier vía de escape. Se agarra con tesón a un indicio de cambio. Más por trasladar las posaderas de sitio y sentir la circulación regando nuevamente que por convicción hacia la novedad. Pero uno es presa de sus decisiones y gusta de caminar como los trenes, en un dirección sólida, casi siempre en línea recta con difícil rectificación en poco espacio.

Quizás por ello me vi obligado a mantener mi querido gabinete con las puertas y ventanas casi cerradas. Dejando intuir que estaba vivo pero sin dar muestras demasiado tangibles. Necesitaba viajar, moverme en esas vías para parar en otras estaciones y así, sabedor de que sólo era un desplazamiento temporal, retornar con ganas invadidas de melancolía.

Ese viaje ha durado más de lo pensado, pero como no había nada planeado tampoco existía una fecha marcada en el calendario ni un billete de regreso que me detuviera. Ahora siento la necesidad del regreso, de abrir la ventana de los recuerdos y dejar que nuevamente afloren hondas historias de un pasado reciente que parecía superado. Pero no es fácil olvidar cuando la sinceridad, el deseo extremo y un extraño sentimiento de felicidad o satisfacción plena se apoderó de esta mente maltrecha, volátil y presa de la imaginación. Como un sueño de cine.

Ahora es el momento de levantar las persianas, airear el espacio y dejar que la vida retome su mejor cara. Dejar la puerta entreabierta para que siga sintiéndome acompañado, y esperar que la visita apropiada me haga sentir que todo puede volver a donde estuvo alguna vez.

Como las vías del tren, en ocasiones te encuentras con cruces de otras vías, que continúan paralelas y de repente desaparecen. Así que quiero que paren las máquinas, que yo me bajo. Me agarro a mi botella de whisky y retomo mi nuevo camino sobre mis pies, sin una ruta marcada y con ganas de vivir la noche y el día, excitarme en mi sofá pensando en bellas mujeres y seguir escuchando a esos personajes de ficción que tanto extraño. Con más arrugas, y un hígado más sano, el Dr. Strangelove no promete nada, pero al menos no olvidará más que su gabinete ha cumplido años y que hay que establecer ilusionantes proposiciones, aunque sólo sirvan para seguir el camino.

Si hay alguien por ahí, que sepa que el olor a naftalina se ha ido y que la calidez se ha apoderado de nuevo de este viejo espacio.

29 noviembre, 2008

La sosa chica Bond y otras opciones imposibles


Con el fulgor de la última entrega de la saga de 007 aún en las carteleras, sigo manteniendo que la última chica Bond es la más sosa de la que recuerdo. Esa fue la primera impresión que me dio cuando se conoció el nombre de la candidata y, tras verla en pantalla, no me cabe más dudas.

Puede ser guapa, atractiva y fotogénica, pero transmite bien poco. O eso, o es que estoy anticuado, pero pienso que una verdadera y poderosa mujer que se precie de aparecer con la vitola de chica Bond debería ser capaz de transmitir algo más que lucir tipo. Echo de menos esas miradas tórridas, esas insinuaciones obscenas pero comedidas y, sobre todo, un concepto de fémina sexy mucho más impactante y que traspase la pantalla.

Como lo que vienen haciendo los productores es rebuscar entre posibles bellas candidatas con nombres aún por forjar en el mundo del cine, se me han ocurrido algunas posibilidades. Unas opciones, quizás imposibles a primera vista, pero que dando que tendremos James Bond para rato, se podrían barajar. Ahí van:


- Jessica Simpson. Es actriz, o eso dice. Además canta, o eso parece. Es una rubia tipo muñeca siliconada que podría hacer las delicias del agente secreto. Queda bien en pantalla, aunque no cumple alguno de los requisitos. Es muy conocida en territorio usamericano y merecería más bien acabar aniquilada en la escena inicial. Auque podrían darle también el tema principal. Para eso la chica es cantante.


- Dita Von Teese. Es complicado de imaginarla, pero la cabaretera amiga del cuero y los fetiches sería una auténtica chica Bond de lo más original. Con la premisa de disponer de poco diálogo (algo que se da por supuesto), podría hacer las delicias del agente secreto con su aire de pin-up, embutida en algún ajustado traje y mostrando la palidez de su piel entre las sábanas de la cama de Bond. Se me antoja que sería algo más atrevida que las hasta ahora conocidas y en el póster quedaría de perlas.


- Zac Efron. Si es un jovenzuelo, pero en una disgregada y retorcida licencia, me lo imagino en un capítulo de Bond en el que se profundice en sus orígenes adolescentes, tipo 'Las aventuras del joven Indiana Jones', y podría coquetear con la indefinición sexual a edades complejas. Suena demasiado imposible, pero a este joven de flequillo con marca registrada le vendría bien un papel así. Por supuesto, tendría que acabar masacrado a manos de un villano iracundo.


- Karolina Kurkova. Puestos a subir la libido del personal y a seleccionar a una mujer explosiva, qué mejor que la recién nombrada mujer más sexy del planeta. Modelo de profesión y habitual cuerpo angelical en ropa interior capaz de derretir a cualquier hombre vivo o incluso moribundo. Quizás sería complicado su participación por robar demasiada atención a la trama de la película. Pero seguro un avezado guionista le encontraría momentos de gloria junto a James Bond.


- Nereida Gallardo. En una transgresora y casposa opción, la que fuera voluptuosa novia de Cristiano Ronaldo y nada más, podría dar bien la talla como chica Bond. Le falta glamour, sensualidad y capacidad interpretativa mínima pero en una entrega algo bizarra y sucia, me la imagino descubierta por 007 en un barrio marginal de cualquier localidad del sur de Europa.

Espero que los productores encuentren inspiración para la próxima entrega y le den a Daniel Craig la oportunidad de tener una parteneur mucho más interesante. Propuestas no faltan.

10 noviembre, 2008

Tony Servillo, un gran actor italiano


Aprovechando que me estoy atiborrando de cine europeo, he disfrutado de dos excelentes títulos italianos. 'Gomorra' e 'Il Divo', distintas entre sí, pero con la denominación de ser dos de las mejores muestras del cine italiano del presente año. A pesar de su diferencia argumental, ambas retratan distintos aspectos de la vida en el país mediterráneo. Una se centra en la extensa ramificación de los tentánculos de la Camorra, la mafia napolitana y la otra en la última etapa como gobernante de Giulio Andreotti.


Pero si hay algo que destacan en común, es la presencia de Tony Servillo, un artista completo, director de teatro, de musicales y experimentado actor, que ha demostrado con estos dos títulos su polifacético talento, en dos papeles brillantes por los que ha sido nominado como mejor actor a los premios de la Academia Europea. Un actor de rostro conocido (sobre todo por 'Las consecuencias del amor'), pero con el que me descubro ante sus brillantes e inspiradas interpretaciones.

Para que luego digan que no hay buen cine europeo. Dos títulos majestuosos, envolventes y que ha logrado el éxito por donde han pasado (taquilla, festivales,...). Y a Tony ha que seguirle la pista muy de cerca. Grande.

'Il Divo':



'Gomorra':

02 octubre, 2008

Scorsese y De Niro juntos de nuevo en otra historia de mafia


Es una gran noticia. Martin Scorsese y Robert De Niro, que tantos trabajos gloriosos nos han brindado, vuelven a escena juntos. Una película de temática mafiosa, que tratará sobre el asesinato del líder sindical Jimmy Hoffa. La historia está basada en la novela ‘I Heard You Paint Houses’ de Charles Brandt y será adaptada por Steven Zaillian.

Un equipo de primera fila con una interesante historia entre sus manos. Todo hace indicar que podemos estar ante un nuevo peliculón. Me conformaría con que estuviese a la misma altura de su última colaboración ('Casino'). Me froto las manos con el papel de De Niro como Frank Sheeran, alias “El irlandés”. Espero que logre repuntar su carrera y recupere el brillo de antaño. Falta le hace, auque con Scorsese de la mano, seguro es más fácil.

19 septiembre, 2008

Kishan Shrikanth, 12 años, director de cine



En otras disciplinas artísticas es más fácil encontrar precocidad de talentos, pero en el cine, resulta cuanto menos complicado. Sobre todo, por lo que supone ponerse al frente de un equipo técnico y artístico, al margen de manejar una importante cantidad de dinero que supone un rodaje cinematográfico. Pues bien, aunque pudiera parecer que Hollywood es más apropiado para que florezca alguna promesa, por aquello del sueño americano, la fábrica de sueños, y demás epítetos, ha sido Bollywood quien lo ha acogido.

Kishan Shrikanth es un niño que con diez años deslumbró a los más incrédulos al rodar su primera película (con cuatro debutó como actor). Ahora, con doce años, afronta su segundo rodaje y con la vitola de ser el director de cine más precoz y joven. Sin obviar, que en la India es toda una celebridad y goza de un prestigio impresionante. Premio Nacional a la Mejor Película Infantil y su nombre en el Libro Guinness de los Récords.



El realizador afronta su segundo proyecto elevando las cotas de deslumbramiento para el resto del mundo. 'Care of Footpath' es el título de la película, que se basa en un relato escrito por él mismo. Por supuesto, la adaptación tendrá su mano y se ha reservado el papel de un pequeño huérfano que trata de sobrevivir en las duras condiciones de un orfanato. Experiencia no le falta, ya que posee 28 películas como actor que ambiciona alcanzar la perfección en esto del séptimo arte. Ya lleva parte del camino recorrido. También participará en 'Kim', la adaptación de la obra de Rudyard Kipling que Roberto Benigni va a llevar a cabo.

Por si a alguien le caben dudas, Kishan Shrikanth lleva la vida propia de un niño de su edad, acudiendo diariamente a su cita con la aulas. Con la salvedad de los períodos de rodaje. Puede parecer una excentricidad y más propio de un anecdotario de Bollywood, pero y si algún día triunfa más allá de sus fronteras que a nadie sorprenda. No será por falta de experiencia. Solo espero que con el crecimiento no le sorprendan los pecados de la vida y se corrompa. Ahora mismo, Maestro Kishan supone un estupendo cuento real de inocencia tras las cámaras, porque no se puede negar que sus películas son producto de darle un juguete caro y un equipo a su servicio, aunque con la alegría y el colorido propio del más puro cine estilo Bollywood. Que los productores ambiciosos se mantengan alejados.

  © Blogger template 'Minimalist E' by Ourblogtemplates.com 2008

Back to TOP