3 sept. 2008

Quiero ser como Radioman


¿Qué me ha pasado? No recuerdo mucho, pero... parece que me golpeé en la cabeza con el diván de mi gabinete. Cosas de la bebida en exceso y el paso de los años. Uno ya no aguante en pie tanto tiempo. En fin, aunque la memoria me falle un poco, me encuentro mejor. Los kioskos abarrotan fascículos para emprender nuevas colecciones y propuestas y uno regresa a su estado habitual, semiebrio y poco lúcido, pero vivo. Que es lo que importa.

Como siempre he creído que en mi interior albergo a un indigente camuflado, siento sana envidia por Radioman. Un famoso vagabundo de Nueva York, que siempre lleva una radio colada al cuello, como una corbata y habitual pesado en los rodajes. Le debe gustar mucho el cine, porque después de muchos años ha logrado colarse en alguno y lograr participar como figurante. E incluso con algún breve papel haciendo de sí mismo. Todo un logro para un sintecho.

Lo mejor de todo es que ya es muy conocido entre el ámbito de actores y directores de renombre y lo abrazan como a un viejo amigo. Les dan sus autógrafos y fotos que él vende para subsistir. O para whisky. De ahí la envidia.

El caso es que este tipo, de nombre Craig Schwartz (aunque usa también el apellido de Castaldo), tiene hasta ficha en el IMDb, y no es que ésto sea la panacea, pero para un tipo que duerme entre cartones ya es mucho. Por cierto, como muchos guionistas sin suerte. Radioman también tiene su página web, donde se autopromociona. Sintomático y curioso.


Me encantaría cruzarme con él y pedirle un autógrafo. Pero no de sus amigos los famosos, sino suyo. Con el tiempo valdrá más. Y yo también podría venderlo. De momento sigo durmiendo entre cartones y alguna botella vacía.

8 comentarios:

Señor Negro dijo...

No conocía la existencia de este tipo.
Interesantes sus proezas.

Joan dijo...

Welcome back, mr Strangelove.

Traducido es: ya era hora, coñe.

Curioso esto del señir Scwartz, aunque permítame que lo ponga en cuarentena dada la querencia yanqui a estas fábulas prefabricadas.

PS: Guarde los cartones para el invierno, ahora con un par de hojas de periódico le bastará, que aún hace calor por la noche.

J.D. dijo...

En la primera foto, podría hacer de doble de Robin Williams. Teniendo en cuenta el pasado "politoxicómano" de Robin, me lo imagino de esa guisa. Vaya tipo!

Dr. Strangelove dijo...

#Joan: gracias ;)

#j.d.: curiosamente, no he mencionado que es muy amigo de Robin Williams, de hecho convivieron juntos, cuando el actor se preparaba para su papel en El Rey Pescador de Terry Gilliam. Se inspiró parcialmente en Radioman.

MalditosTacones dijo...

Querido Doctor:

Tras una temporada en el exilio, vuelvo poco a poco a incorporarme a las rutinas de este planeta.
Le confieso que he echado de menos sus letras y que una es así de nostálgica.

Me alegra saberle tan usted como de costumbre.

Un abrazo fuerte.

marcbranches dijo...

Ya era hora, coño... a puntito de denunciar su desaparición en comisaría. Me ha gustado mucho el post de rebienvenida-por-enésima-vez; mientras lo leía me acordaba del personaje de Robin Williams en "El rey pescador" y, mirapordónde, era por algo. Saludos.

Javier Chacón dijo...

Curioso personaje, desde luego cada día se descubren cosas más sorprendentes. Algún día rodarán una película sobre su vida, seguro, un homenaje a ese particular fan que conoció a todo Hollywood, sin tener nada.

Me pregunto como se llega a la situación de este hombre, de ser un desconocido sintecho a un popular personaje en un ambiente tan hermético como es Hollywood.

Kraven dijo...

Un personaje auténtico este Radioman, al igual que su blog.

Me alegro que esté de vuelta.

Un saludo de un eterno semiebrio!!