23 de may. de 2007

Sterling Hayden: "el hombre más bello del cine"


"El hombre más bello del cine". Con este calificativo publicitó la Paramount a Sterling Hayden, tras firmar su primer contrato cinematográfico. Y es que Hayden, curtido viajero y capitán de barco descubrió en el cine su verdadera vocación, acreditando su imponente físico.


Durante la década de los cuarenta apareció en varios títulos menores, pero tuvo que abandonar su carrera para incorporarse a los marines en la 2ª Guerra Mundial. Pero ya en los 50, Hayden triunfaría al protagonizar "La jungla de asfalto", obra maestra del género negro, dirigida por John Huston en 1950. Durante esta etapa estuvo salpicado en el escándalo McCarthy, donde fue requerido como testigo por sus simpatías comunistas. Pero su filmografía tomaría madurez con títulos como "El príncipe valiente" (1954), de Henry Hathaway y, sobre todo, "Johnny Guitar" (1954) de Nicholas Ray. Una historia repleta de pasiones arrebatadoras y odios intensos, adscrita al género del western de forma circunstancial, que causó una gran sensación entre el público de la época. Junto a Joan Crawford (en el papel de Vienna), protagonizó algunos de los mejores diálogos más incisivos del cine americano, a su vez de los más memorables, citados y copiados hasta la saciedad:

- ¿A cuántos hombres has olvidado?
- A tantos como mujeres recuerdas.
- No te vayas
- No me he movido.
- Dime algo agradable.
- Claro. ¿Qué quieres que te diga?
- Miénteme. Dime que me has esperado todos estos años. Dímelo.
- Te he esperado todos estos años.
- Dime que habrías muerto si yo no hubiese vuelto.
- Habría muerto si tu no hubieses vuelto.
- Dime que aún me quieres como yo te quiero.
- Aún te quiero como tu me quieres.
- Gracias. Muchas gracias.



Después Hayden trabajaría a las órdenes de Kubrick en la magistral "Atraco perfecto" (The Killing, 1956), donde encarnaría al inolvidable Johnny Clay en secuencias irrepetibles. Tras un paréntesis voluntario en donde regresó a la navegación, alejado de Hollywood, volvió a trabajar con Kubrick en "¿Teléfono rojo? Volamos hacia Moscú" (1964) en el papel del General Jack D. Ripper. Su errática carrera volvió a detenerse, tras trabajar para la televisión, hasta que a finales de los sesenta la retomó y en poco vió resucitar su estrella de las manos de Coppola en "El Padrino" (1972) y un año más tarde con la sublime "Un largo adiós", de Robert Altman. Posteriormente apareció en "Novencento" (1977) de Bernardo Bertolucci.



Sterling Hayden falleció víctima de un cáncer el 23 de mayo de 1986 en California, a la edad de 70 años. Sin ser una estrella al uso en Hollywood, sí alcanzó gran popularidad y un reconocido prestigio por parte de los geniales realizadores que le dirigieron. Hoy cabe el recuerdo para él.

16 de may. de 2007

Una de secuelas


Viendo el tremendo éxito que está cosechando Spider-Man 3, y el inminente estreno de la tercera entrega de los piratas caribeños, parece que estamos viviendo una permanente secuela. La máquina hollywoodiense está encontrando, en las continuas secuelas de películas, un auténtico filón del que insiste en explotar una y otra vez. No es para menos, puesto que funciona. Los éxitos encadenados obligan a las productoras a invertir en cada nuevo proyecto más y más medios.


Esta especie de invasión de segundas, terceras y cuartas partes parece no agotarse y Hollywood sigue afinando la máquina del marketing, que tan buenos resultados le está repercutiendo. Este verano es una buen ejemplo de ello. Tras el tercer capítulo del hombre araña y de los piratas caribeños, vendrá la quinta entrega del niño mago, la tercera del ogro más cómico, el regreso del duro John Maclane, la continuación de los Cuatro Magníficos y el tercer golpe de los hombres de Ocean. Estos títulos son los designados, y autoimpuestos, a dominar la taquilla de este verano. Los más promocionados y, como consecuencia, los más esperados.

Pero ante esta avalancha, se plantean ya las próximas. Empiezan a saltar rumores, en algunos casos, y noticias confirmadas, en otros, de las próximas secuelas destinadas a continuar con el éxito de sus precedentes. A explotar de nuevo la fórmula que tan bien ha funcionado. La cuarta parte del ciborg del futuro, Terminator (en esta ocasión sin el protagonismo del gobernador de California), la tercera de La Momia, la cuarta de los X-Men, y un nuevo capítulo del nuevo Superman, son algunos de los proyectos que ya se están moviendo en la industria. Junto a éstos, hay otros títulos que no dejan de ser curiosos. Se anuncia una segunda parte de Wall Street, tras dos décadas, y una precuela de Los Intocables. Amén del ansiado y aclamado regreso de Indiana Jones en su cuarta aventura. Y se llega hasta el punto de plantear directamente una trilogía, como es el caso de Tintín, que se llevará al cine de la mano de Spielberg y Peter Jackson.


Lógicamente esto no es nada nuevo. Secuelas han existido desde siempre en la historia del cine. Pero si es cierto que desde los años setenta, es cuando han vivido un mayor auge. Y gran parte de ello lo tiene el grupo de cineastas que en esos años despuntaron como George Lucas con Star Wars, Coppola con El Padrino, o Spielberg con Tiburón. En esta década prodigaron numerosas secuelas, no planeadas en un principio. Sino que siguiendo el tremendo éxito cosechado por algunas películas, los productores empezaron a invertir cada vez más en las segundas partes, logrando resultados dispares en muchos casos. Tal es el ejemplo de Tiburón, cuya segunda parte fue un desastre económico o la segunda parte de Superman, que superó a su precedente. Es estos años cuando las secuelas se afianzan y se convierten en fórmulas previstas, contratando estrellas, guionistas y directores que garantizasen grandes recaudaciones. El púgil Rocky continuó con sus combates, la noche de Halloween se repitió hasta la saciedad, los macabros asesinatos de adolescentes en Viernes 13 no cesaban, los sustos de Freddy Kruger en Elm Street, así como las aventuras futuristas de Mad Max. Caso aparte merece el caso de James Bond, más bien definido como una serie, donde su protagonista tiene una nueva misión en cada película y se prolonga durante varias décadas y diversos actores sus peripecias.


Ya en los ochenta, las secuelas se hicieron continuas. Indiana Jones se superaba en cada entrega, Alien nos asustaba de nuevo, y el miedo se repetiía con los trémulos efectos paranormales de Poltergeist. Los Inmortales, Superman y Rocky nos entregaban nuevas historias. Más de los mismo en los noventa, sólo que corregido y aumentado en presupuestos desorbitados. Las productoras apostando muy fuerte con Men in Black, Toy Story, Speed, The Matrix, Star Trek, Parque Jurásico... En ocasiones no sonaba la campana y los fracasos fueron sonados, tal fue el caso de Blues Brothers 2000, Rocky V, Grease II o Batman & Robin.

Todo esto viene a plantearnos si Hollywood no atraviesa por una etapa de falta de originalidad o de inspiración. Parece más fácil apostar por historias ya conocidas por el gran público, repitiendo una y otra vez a sus protagonistas. Dándole vueltas y más vueltas a lo mismo, dejando que se embarren proyectos originales y guiones más arriesgados que ven como se estancan o se diluyen sin una merecida oportunidad. Pero... la taquilla manda.

9 de may. de 2007

Pamela Anderson en Playboy y otras hot news


Pamela Anderson ha posado para Playboy en unas espectaculares fotografías en las que se nos muestra completamente desnuda. Este hecho no tiene nada de significativo, pero sí el que sus hijos hayan comentado que se avergüenzan de su madre. El mayor de ellos, Brandon de diez años, lo calificó de "embarazoso", igualmente pensaría Dylan de nueve años. Es normal, vas al colegio y te encuentras que los compañeros han forrado sus carpetas con las fotos de tu madre desnuda.


El actor Tom Sizemore ha sido detenido, de nuevo, por posesión de drogas. Se encontraba en un hotel al norte de California, cuando unos agentes de la policía le encontraron dos pequeñas bolsas sospechosas. Tom estaba en libertad condicional, tras otros arrestos anteriores por posesión de narcóticos. A pesar de que pasó por un proceso de rehabilitación, ahora ha sido arrestado por violar esa libertad condicional y reincidir. La cabra tira al monte.



Kevin Costner y su esposa Christine Baumgarner han sido padres de un niño, lo que convierte al actor en padre por quinta vez. Esta feliz noticia se une a un cierto relanzamiento de su carrera, algo decaída en los últimos años, con el anuncio de que protagonizará la comedia independiente "Swing Vote", interpretando a un padre soltero que debe decidir con su sufragio las elecciones presidenciales de Estados Unidos. Esta película también va a signficar su regreso a la producción. Costner está pendiente de estrenar "Mr. Brooks", donde encarna a un asesino.


Un nuevo superhéroe va a mostrar sus virtudes en la gran pantalla. Nada menos que el todopoderoso He-Man, y el encargado de darle vida e interpretarlo será Brad Pitt. El diario The Sun ha dado la noticia de que Legendary Pictures, la productora que está detrás de "Superman Returns", ha adquirido los derechos para una película de He-Man. El tabloide británico se arriesga a afirmar que el actor Brad Pitt será su protagonista, rumor aún no confirmado por su parte. Desde luego que poderío no le falta, aunque tendrá que plantearse lo de los esteroides muy seriamente, como bien dice Refo.