11 mar. 2006

Lex Luthor


Llevo días sin pisar la calle. Continúo con una apatía cada vez más aguda, hundido en una espiral oscura que me tiene atrapado. La proximidad de una incipiente primavera me está afectando, al igual que las flores engañadas por un sol falsamente radiante se dejan guiar por su luz o los pájaros se apresuran a construir sus nidos. Soy consciente de que se acerca la época del polen, de la luz y el color, de las jovencitas aligeradas en sus vestiduras, mientras yo sigo sólo, deambulando sin rumbo y con pocas expectativas en mi camino. Días como hoy, cuando el pensamiento deja de funcionar, ni siquiera el whisky consigue alterar este hastío. Pero tengo que reponerme, espero visita, un supervillano como ningún otro quiere verme. Semejante privilegio merece mi total atención. Su nombre: el mismísimo Lex Luthor.

Ya está aquí. Oigo murmullo tras la puerta. Unos golpes secos y enérgicos. Abro la puerta. Cruzado de brazos con una sonrisa amable, perfectamente aseado y trajeado me tiende su mano. Le hago pasar. Sus brillantes zapatos crujen sobre el suelo. Pasos lentos. Movimientos pausados. Mirada penetrante.
- Por favor, tome asiento si es tan amable.
Se recosta sobre el sillón, cruza las piernas y sus dedos se encuentran.
- ¿A qué debo el gran placer de tenerle en mi humilde gabinete, señor Luthor?
- Pues verá. No es que me encuentre especialmente mal. Ni tengo problemas en los que me pueda ayudar. En principio. Es más, doctor, me encuentro como nunca. Ilusionado, esperanzado, con energías renovadas.
- Entonces... ¿Usted me dirá?
- El estreno de Superman Returns se aproxima. Como bien sabrá. Pronto, ese fantoche con pijama hortera y su capita revoloteará por mi ciudad, Metrópolis, y, a buen seguro, que me causará problemas de nuevo. Se le ve más joven, y por tanto más dispuesto a fastidiarme. La expectación ante su regreso es tal que, cada día que pasa, la presión de los aficionados, espectadores, seguidores, medios de comunicación, seguro le afectará. Su nuevo rostro es una incógita en cuanto a cómo será acogida, mientas que yo me considero un privilegiado. En conclusión, doctor, no me extrañaría nada que Superman acudiese a su gabinete en busca de su ayuda. ¿Me comprente?
- Creo que sí. Usted quiere que cuando aparezca, si lo hace, le avise. Pero me comprenderá a mí que tengo que guadar confidencialidad con mis pacientes.
- No exactamente. No quiero que me avise. Sólo quiero que le diga que yo ya he pasado por aquí. Y que le espero ansioso. Que esta vez triunfaré. No me volverá a dejar en ridículo. Su retorno será su final. Acabaré de una vez por todas con él. Maldita sea.
Su templanza se ha transformado en una rabia contenida. Sus ojos brillan como si de un cómic se tratase. Sin duda, su ansia de venganza se está alimentando a cada momento.
- Señor Luthor, debería calmarse. No adelantarse a los acontecimientos. Queda poco para que se encuentren y mucha gente está deseando que llegue ese momento. No se ciegue. No pierda su calma. Usted me cae bien. No sé si seré de los pocos a quien su presencia le hace sentir bien. Todo héroe necesita de un contrario, un villano con el que consigue alcanzar un escalón superior. Contra más villano, se consigue que el héroe aumente su poder. Y usted, tengo que confersárselo, me parece el más grande. Sólo con verle aquí y ahora me estimula, en mis fueros internos, una fuerza a punto de erupcionar.
- Gracias, doctor, me gusta que alguien me comprenda. Pero no necesito fans, ni seguidores sino acabar con ese maldito superhéroe de una vez.
- Sea paciente Luthor, pronto tendrá su oportunidad. Espero que la aproveche bien. Nunca se sabe si gozará de una nueva.
- Me marcho. Ha sido un placer. Y no olvide lo que le he dicho. Le deseo suerte doctor, si alguna vez le puedo corresponder, no lo dude. En Metrópolis me encontrará.

Ha recuperado su calma. Todo ha sido una pequeña ebullición de su ira, pero sin perder el control. Ahora me encuentro con una difícil situación. Espero que el hombre de acero no necesite de mis servicios. Pero atisbando el futuro próximo intuyo que paseará su capa por estos cielos.

Tengo que recuperarme. La noche es ligeramente fresca. Tendré que dejarme llevar por mis más bajos instintos.

10 comentarios:

A pesar de mí dijo...

Ah! Lex Luthor el paradigma del mal en Metrópolis. Interesantísimo paciente, Doctor, con su eterna maldición de ser ¿siempre? el perdedor.

Excelente trabao, Dr. Un saludo

Viola de Lesseps dijo...

Fantastico villano, siempre ha gozado de mis simpatias. Sería su alopecia? Sin super-poderes, simplemente armado con su maldad...

Sus pacientes son cada vez más interesantes doctor.

Saludos

ZERO dijo...

solo espero que esta vez si se logre captar la escencia del personaje, la genialidad del hombre mas poderoso intelectual y financieramente de metropolis, la cual solo se ve opacada por unos musculos y capa...


Saludos Doc, actualize mas seguido...

thalatta dijo...

Me encanta Kevin Spacey... y ahora calvo va a ser lo más, está para pasar un fin de semana encerrados en una habitación (por ponerlo fino). Estoy en ascuas ya por ver la película.
Gracias doctor por darme las noticias, es que sino no me entero de nada

Mentenferma dijo...

Un acierto que haya sido Lex Luthor el que se acercase a su gabinete antes que el principal anticonsumista de criptonita.

No soy muy seguidora de Superman y sus aventuras pero siento mucho interés por el film.

Un abrazo Doctor. Cuídese.

harry-o dijo...

Que un villano pase por la consulta de un psiquiatra y siga siendo tan villano o más aún, es digno de mención. Eso dice mucho del villano y mucho más del psiquiatra.
Un saludo, Doctor.

montaman dijo...

los superhéroes son una especie en extinción. No así los villanos. Estos últimos son más atractivos. Sus mentes perversas y trabajadoras resultan intrigantes. Lo de el tipo este del caracol en la frente no se, no se... no me acaba de convencer, pero no me gusta opinar si pruebas. Tendremos que verla.
Un abrazo.

Hombre Lobo dijo...

A mi lo que me ha jodido es haber visto a Kevin Spacey como el Dr. Maligno en la tercera película de Austin Powers. Ahora sencillamente NO PUEDO tomar en serio a su Lex Luthor.

Ayúdeme, Dr. Strangelove, a ver si me cura de este trauma.

Pol dijo...

Kevin Spacey...mi actor favorito...a ver que tal su reecuentro con Bryan Singer...Kevin sin duda estará a la altura de sus predecesores..me acuerdo del gran Gene Hackman.

Por cierto Doctor...a ver si me hace una visita a mi cuartoacolchadoplantadeagudos.blogspot.com solo para desabrocharme un poco la camisa de fuerza...me cuesta teclear con los codos tan apretados ;)

MacGuffin dijo...

¿Sabíais que se habló de Hugh Laurie -aka. Dr. House- para hacer de Luthor?