11 may. 2008

Christina Ricci, puro morbo


Aún no he visto 'Speed Racer' un nuevo ejemplo de exceso elevado a la quinta potencia de los hermanos Wachowski, por lo que se puede apreciar en el tráiler. Pero si algo me ha llamado profundamente la atención es lo guapa y excitante que aparece en la cinta la incomparable Christina Ricci.

Tengo que reconocer que siento cierta debilidad por ella. Sin ser una belleza al uso, con una mirada a la par pizpireta e inocente, mantiene una postura distinta al resto de féminas coetáneas que comparten estrella en Hollywood. Sus películas también son bien distintas, sabe elegir bien. Aunque en esta 'Speed Racer' parece que ha buscado más relevancia, al aparecer entre uno de los blockbuster del verano (seguro le catapultará en su carrera), pero ha dejado su impronta y personalidad, por lo que se aprecia en las imágenes.


Queda ya lejos su imagen de niña macabra en 'La Familia Adams', pero su evolución ha sido radical, sin prisas y pisando fuerte. Y para muestra, su impresionante trabajo en 'Black Snake Moan', dejando muestra de su talento (y capacidad de seducción). Con 28 años, está en un dulce momento y aparece con frecuencia en revistas, premieres, e incluso recientemente en los shows de David Letterman y Jay Leno, donde se mostró supersexy y simpática.

Christina Ricci es puro morbo y su amplia y natural sonrisa es viento fresco entre tanto artificio de mujer hollywoodiense, y sobre todo entre otras de su generación en las que la combinación de juventud y fama ha resultado un cóctel autodestructivo. Aunque, por cierto, está demasiado delgada últimamente.