18 sept. 2007

Coppola, el empresario, regresa al cine

En otras circunstancias anunciar que Francis Ford Coppola regresa con una nueva película podría significar una noticia de gran alcance y tener a miles de fans aguardando impacientes ver alguna imagen del film filtrada en internet. Hoy día y tras la reputación del director, la precaución prima sobre el entusiasmo.

Ese nuevo trabajo en ciernes lleva el título de "Youth without youth", algo así como "Juventud sin juventud" y está basada en una novela del rumano Micea Eliade y será protagonizada por Tim Roth. Desde que iniciase el rodaje, hace ya dos años (lo que sigue demostrando su afán perfeccionista con larguísimos rodajes), se había anunciado un esperado regreso a los orígenes del realizador. Una vuelta a ese cine más personal, con presupuestos razonables para pequeñas historias pero narradas con la fuerza y el talento de Coppola.

Después de un largo paréntesis, una década sin dedicarse al cine de pleno (hay que recordar que ha producido las películas de su hija Sofía), y más interesado en otros negocios (como la viticultura, la alimentación o la hostelería), regresa a la palestra con fuerzas renovadas, aunque sin abandonar su impresionante e interesante faceta empresarial.

Lanzado por su espíritu inquieto, Coppola se ha cobijado como empresario multidisciplinar, alejado del séptimo arte y encontrando en un ecléctico imperio nuevos alicientes. Y no le ha ido nada mal, su olfato como empresario ha demostrado ser muy afinado. Por ejemplo Niebaum-Coppola es una compañía vinatera que produce en sus bodegas del valle de Napa, en California, más de un millón de botellas de preciado vino. Entre sus exitosas aportaciones, se puede destacar la presentación de un vino espumoso de método tradicional en un envase poco común: una elegante lata rosa. Su buena relación calidad/precio (según los enólogos) ha causado furor en Estados Unidos y lleva el nombre de "Sofia Mini Blanc de Blancs", y como han adivinado es llamado así por su aventajada hija. Hace un par de años que lo lanzó al mercado y vende unas 50.000 cajas anuales de este champagne. La bodega es una colosal finca victoriana, restaurada con gran cariño y con la inestimable colaboración de Dean Tavoularis (habitual diseñador de decorados de Coppola) donde los visitantes pueden, además de disfrutar del entorno, hacer un repaso por el legado cinematográfico del director a través de objetos de sus películas (estatuillas de los Oscar, la mesa original del Padrino y hasta el coche original de Tucker).

Otro ejemplo de su faceta como empresario ha sido Zoetrope.com, un innovador estudio cinematográfico virtual. Un espacio de creación e interacción que permite a aficionados y profesionales del cine presentar sus guiones, diseños, actuaciones, música y cualquier otro elemento del séptimo arte que se pueda integrar en la realización de películas. Supone un importante y original medio para que cineastas con talento puedan abrirse paso. Esta web interactiva supuso un paso más, apoyándose en la tecnología, de su revista, donde profesionales y aficionados publican sus historias.

Además Coppola ha mostrado su interés en la restauración. Se le nota que es de buen comer, todo un sibarita, que le llevó a abrir el restaurante Rubicon, junto con sus colegas Robin Williams, Robert DeNiro y el chef Drew Nieport, además de dos locales del Café Niebaum-Coppola en Palo Alto, California. Por si fuera poco, sus últimos intereses han ido encaminados al turismo y es propietario junto con su esposa Eleanor, de tres hoteles en las selvas de Bélice y Guatemala (Blancanueaux, Turtle Inn y La Lancha) y planea un nuevo resort en Brasil.

Sin embargo, a sus 66 años, no parece que las energías le fallen. Muy al contrario, Coppola a las puertas de estrenar su nueva película, ya se encuentra sumido en las localizaciones en Argentina para su siguiente proyecto cinematográfico: "Tetro", que comenzará a rodarse en Buenos Aires a comienzos de 2008. Los actores protagonistas serán Javier Bardem y Matt Dillon y narrará la historia de una familia de emigrantes italianos en el país suramericano.

Coppola, a pesar de sus sonados tropiezos, es un genio y aún nos tiene que dejar más muestras de ello.

12 sept. 2007

¿La resurrección del western?


El mes de septiembre nos ofrece dos espléndidas películas con un denominador común: el western. "3:10 to Yuma" es un remake del clásico "El tren de las 3:10" y cuenta con una pareja de protagonistas de primera línea: Christian Bale y Russell Crowe, se ha alzado en el número uno de la taquilla estadounidense. El otro film está protagonizado por Brad Pitt y cuyo largo título es "The Assassination of Jesse James by the Coward Robert Ford" y que le ha significado al actor la copa Volpi a la mejor interpretación en la recién finalizada Mostra de Venecia.

Todo ello significa que las clásicas películas de vaqueros siguen atrayendo al gran público y de nuevo se pueda vaticinar la resurrección del género. Quizá sea muy pretencioso afirmarlo, pero se trata de un género que ha vivido muchas etapas y cada vez se reinventa en la forma pero siempre respetando los ingredientes que conforman la receta de un verdadero western. Y es que se trata del único género propiamente cinematográfico, nació con el cine, allá por los albores del siglo XX en las áridas tierras del oeste americano, donde la incipiente industria del cine encontró un paisaje espléndido para rodar unas películas que retrataban capítulos de la reciente (por entonces) historia del gran país norteamericano. Anteriormente existían pequeñas novelas que contaban historias de cowboys y forajidos, pero fue el séptimo arte el que encontró un filón para desarrollar, tanto la técnica cinematográfica, como la narrativa. Además, descubrió en los desérticos paisajes de Nevada y Colorado un entorno único para los rodajes.

Ahora, en pleno 2007, parece que las historias del salvaje oeste, los asaltos a trenes, robos a diligencias, las cargas del séptimo de caballería o el grito de los indios a caballo pueden volver a resurgir para el deleite de los espectadores del siglo XXI.

Aúnque la taquilla ha respondido bien con el remake de Christian Bale y Russell Crowe, veremos qué va opinando la crítica, mientras que con la densa historia del forajido más legendario, Jesse James, y a pesar de que Brad Pitt se alzara con el premio en Venecia ha cosechado duras críticas, por tratarse de un film largo, complicado y que ha supuesto un suplicio de postproducción (la primera versión en el sala de montaje superaba las cuatro horas). A pesar de todo ello, veremos si las productoras se suben al carro aprovechando el fuerte tirón y más cuando las apuestas por los Oscar ya empiezan a contar con Brad Pitt.

6 sept. 2007

Paul Naschy. El licántropo cumple años


Hoy es el aniversario de una leyenda viva del cine español. Todavía a muchos el nombre de Paul Naschy no les dice nada y eso es, precisamente, la mayor deuda que el cine patrio tiene con este gran artista. El "Boris Karloff español", o el "Lon Chaney ibérico" han sido algunos de los sobrenombres que se han utilizado, en más ocasiones fuera de nuestras fronteras, para citarlo.

No es para menos, ya que Jacinto Molina, que es su nombre real, ha llevado el género del terror a sus más altas cotas durante muchos años. Este licántropo nocturno ocupa un lugar privilegiado en el olimpo del género, con una trayectoria profesional alabada, y tras muchos años de desprecio, parece que el paso del tiempo ha ido logrando colocarle donde se merece, aunque para muchos aún sea nada más que un nombre relacionado con la serie B.

Nombrar a Rasputín, Frankestein, Fu Manchú, el jorobado de la Morgue o el inolvidable Waldemar Daninsky, con algunos de los personajes para los que su camaleónico y duro físico se transformó. Además hay que reconocerle su meritorio conocimiento de los entresijos para generar verdadero miedo delante de una cámara y su afinado talento para sacar enorme partido a historias, a veces, simples y con medios reducidos. Pero su faceta de actor, que es la más conocida, no puede empañar su tremenda aportación como guionista, productor y director, que durante decenas de producciones ha deslumbrado a alemanes, franceses, italianos, japoneses y estadounidenses en quien han visto un digno sucesor de los nombres más grandes del género, junto a Boris Karloff, Bega Lugosi, Lon Chaney, Peter Cushing o Christopher Lee.

En su infancia ya mostraba su gusto por las criaturas de la noche y se sentía cómodo con los aullidos de los lobos, aficionado a las viejas películas de terror de la Universal, pronto le palpitó el deseo de dedicarse al cine fantástico. Primero como decorador y extra en su juventud, que satisfacían su mente, no exenta de cierta depravación, y alimentó su particular imaginación.


En 1968 escribe el guión de una película que revolucionó el fantástico nacional. Con "La marca del hombre lobo", un éxito sonado, logró despegar su carrera, pero también lo encasilló injustamente. Meterse dentro de la piel de un hombre lobo, tras largas horas de maquillaje, lo encumbró como una nueva figura en el panorama europeo. Después llegarían títulos de culto como "La noche de Walpurgis", "Los monstruos del terror", "El jorobado de la Morgue" o "El gran amor del conde Drácula". Muchos con escasos medios pero una imaginación desbordante y un talento curtido desde su infancia a base de empaparse de los clásicos del género. Luego llegarían otros títulos destacados como "El caminante", "Madrid al desnudo", "Disco rojo", "Mi amigo el vagabundo" o la estupenda "Los ojos azules de la muñeca rota".

Rebasando el centenar de títulos fue llamado por la industria japonesa, a donde se trasladó en una nueva etapa como documentalista con obras como "El Museo del Prado" (premiado como la mejor película del año en Tokyo), "Las cuevas de Altamira" o "La máscara de Juyo". Tras su periplo nipón regresa a España y recibe numerosos homenajes y premios que reconocen, por fin, su trayectoria. Recoge en Estados Unidos el premio Karl Laemmle, el reconocimiento de la revista "Fangoria" y el gobierno español le concede la Medalla de Oro de las Bellas Artes.

Cabe hoy el recuerdo para Paul Naschy, que merece ser recordado como una leyenda del CINE, con mayúsculas. Felicidades.

4 sept. 2007

La química en el cine

Días atrás apareció uno de esos listados absurdos (que tanto me gustan) con las parejas con menos química del cine. No sé si por falta de información estival o por rellenar, la información ha rodado por medio planeta congratulando a los cinéfilos más idólatras, aportando más bien poca novedad. El ránking estaba encabezado por la pareja formada por Natalie Portman y Hayden Christensen, en las últimas entregas de "Star Wars". La falta de compenetración entre los actores es demasiado obvia y tan calamitosa que ha conseguido encabezar la clasificación.

Pero claro, es que contar con el tal Hayden conlleva renunciar por completo a una interpretación siquiera digna. Un pésimo actor, encarnando a un personaje tan dual y teniendo enfrente a Natalie Portman, encorsetada en los aparatosos vestuarios de la princesa Amidala, sólo pueden deparar unos encuentros tan carentes de sentimientos como la mirada enmascarada del propio Darth Vader tras cruzar al lado oscuro. Incluso un metálico roce entre R2D2 y C3PO hubiese provocado saltar más chispas en el interior de los espectadores.

Pero acusar a Hayden de pésimo actor o a Natalie de falta de inspiración es tan fácil como votar en el mencionado listado. Y es que, la química precisamente es algo tan complicado de lograr en una película, que aunque dispongas de todos los ingredientes, las posibilidades de que surja y dilate las pupilas del espectador son relativamente escasas. No por ello cuesta recordar algunos ejemplos que lo lograron y con ello cautivarnos por completo. De la etapa clásica cabe mencionar a James Stewart y Grace Kelly en "La ventana indiscreta", a los bailarines Ginger Rogers y Fred Astaire en cualquiera de sus películas o incluso a la intensa pulsión entre Katharine Hepburn y Spencer Tracy (en las Screwball Comedies), o Rita Hayworth con Orson Welles en "La dama de Shanghai".

La química tiene que producirse de forma real. No sólo por la afinada cualidad de fingirla mediante la interpretación de la pareja de actores que la generan. Entre ellos debe haber algo más que un intercambio compenetrado de frases en un diálogo. Debe existir una mirada cristalina y seductora, que cuando se cruza entre la pareja, denota la sensación de que han habido, hay o pueden haber algo más que meras palabras. Y ahí estriba la dificultad. Como la tremenda emotividad sentimental transmitida por el duro de Clint Eastwood y Meryl Streep en "Los puentes de Madison".

Parejas con química en la gran pantalla han existido algunas, pero muy contadas en las que esa mágica sensación no atravesó el plató de rodaje, quedando confinada a una mera interpretación de un guión cinematográfico captado por la pericia de un director y su cámara. Y es que cuando ese imparable magnetismo se conjuga resulta complicado no prolongarlo más allá del trabajo. Ahí están casos como el de Woody Allen con Mia Farrow o el más actual entre Angelina Jolie y Brad Pitt. Aunque no es por parecer anticuado, pero en el cine actual cuesta mucho más encontrar películas con casos verdaderamente fascinantes y, muy al contrario, ejemplos olvidables como los de Orlando Bloom y Keira Knightley en los piratas caribeños o Jennifer López con cualquiera de sus parejas cinematográficas. Pero bueno, siempre nos quedarán los momentos inolvidables entre Lauren Bacall y Humphrey Bogart en "El sueño eterno".

2 sept. 2007

El regreso del Dr. Strangelove

Después de unas semanas de obligado descanso, momento para despejar la mente, aclarar ideas y tomar fuerzas, retomo el discurrir de este humilde gabinete. Para comenzar con nuevos propósitos nada mejor que un cambio de aspecto, algo más despejado, claro y legible. Aún no me encuentro del todo convencido pero lo voy a someter a un tiempo de prueba. No he podido contar con la colaboración de mi habitual asesora en estos menesteres, Lucinda, por encontrarse ella de descanso y por no querer abusar de su prestancia y ayuda, que ha sido impagable hasta ahora.

Espero que algún lector despistado siga por ahí después de tanto tiempo de ausencia y poder retomar la habitual tónica de este doctor de pacotilla y sus andanzas con el mundo del cine de fondo. Por cierto, la imagen de Megan Fox, es puro capricho, sin relación alguna con estas palabras, pero esta nena es la que me ha quitado el sueño durante algunas húmedas noches veraniegas.

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Actualización (04-09-2007):

Después de mucho deliverar y tomar en cuenta algunas opiniones, regreso al diseño anterior pero haciendo los textos más grandes y legibles.