19/7/2007

Eraserhead



El protagonista de "Eraserhead" ("Cabeza borradora", de 1976), del maestro David Lynch, se ve envuelto en una pesadilla asfixiante, preso de un sueño ambiguo como cualquier sueño, pero tan tangible como la propia realidad. Una fantasía autodestructora que cercena cualquier encabezamiento de alejarse de ella. Envuelto en una espiral, donde la realidad y el sueño, los temores y el miedo, se convierten en la tónica que envuelve una historia desasosegante, cualquier intento de interpretarla, de buscarle un significado es en vano, como la propia pesadilla.

La ausencia en el gabinete perpetrada en las últimas semanas es debida a un estado similar, este doctor se encuentra atrapado en una realidad onírica cuyo decorado es un laberinto ya conocido, pero en el que la salida no termina de encontrarse. Una ansiedad aguda, provocada por múltiples factores, pero acentuada por el sopor del abrasador sol veraniego en la ciudad, provocan ganas de saltar por la borda y buscar en el vacío el alivio ansiado.

Este salto lo voy a realizar, pero hacia un frío ártico que consiga templar el recalentamiento cerebral, similar al climático, que estoy sufriendo. Por ello, este gabinete se va a encontrar sin actividad durante las próximas semanas. Llámenlo vacaciones, llámenlo sanación autorecetada como única posibilidad de seguir adelante sin acabar noqueado por la pesadilla de realidad. También se trata de una pausa para afrontar nuevos proyectos y asentar los cimientos del futuro inmediato.

Gracias a los que estáis siempre ahí, esperando que este doctor de pacotilla dé más de sí, y espero que sigáis a mi regreso.

5/7/2007

Robots en Hollywood


Con la excusa del 80º aniversario de "Metrópolis" (1927), la obra maestra de Fritz Lang, la publicación norteamericana TIME repasa algunas de las películas con robots que Hollywood nos ha dejado en estas ocho décadas. Un vistazo a esas máquinas que hablan, caminan y se parecen a los humanos, engendros no siempre aliados que siembran dudas sobre la humanidad y el futuro, y que tanta literatura ha generado. La ciencia ficción nos los ha mostrado cercanos y también peligrosos, vivendo su época dorada en la década de los cincuenta, pero constantes desde entonces en el universo fílmico. Muchos son referentes para el cine actual y el que tiene que llegar. Son androides, ciborgs o simplemente "cacharros" que guardan en su relación con el ser humano su particular atractivo. El ejemplo más evidente es el reciente éxito que "Transformers" está cosechando en los cines americanos, que augura un lugar privilegiado en la lucha por la película más taquillera del verano.


El repaso de TIME parte de Maria, ese robot con aspecto y nombre de mujer, que siembra la discordia entre los rebeldes de una sociedad dualista, dividida entre pobres oprimidos y ricos opresores, en una ciudad del futuro. Maria es un androide despiadado que hace enloquecer de lujuria a los poderosos.




Ese lado maligno lo comparte con otros muy conocidos. Como es el caso de T-800, un "Terminator" que viene de un futuro, donde tienen esclavizada a la humanidad, para acabar, a toda costa, con Sarah Connor, que será madre del cabecilla de la resistencia humana. Y también en Roy Batty, líder de los replicantes Nexus 6, tan parecidos a los hombres que son casi indistinguibles, pero a los que no les gusta nada tener fecha de caducidad y quieren terminar con sus creadores en "Blade Runner". Y qué decir de HAL 9000, más bien una supercomputadora, pero que dispone de un grado de inteligencia y una presencia tan fascinante, que bien podría considerarse como tal. Es controlador de una nave espacial, puede pensar como un humano y como tal, su conciencia le traiciona y muere agonizando.


En el plano intermedio, más por su caracter ambiguo, están las mujeres perfectas de un pueblo de Conneticut, llamado Stedford. En la película "The Stepford Wives" ("Las mujeres perfectas", 1974), todas las esposas de la localidad se comportan con extraña perfección, y es que son engendros creados por científicos machistas, concebidos para complacer a sus maridos. El gran éxito de la cinta, suscitó varias secuelas y hasta un más reciente remake.


En el lado opuesto y con un carácter más bondadoso, siempre dispuestos al servicio de la humanidad, están otros robots tan inolvidables como el androide C3PO y el pequeño R2-D2. Pareja artística que se implican con sus amos en la lucha por la defensa del universo, contra el ejército imperial. Pero otros más olvidados, pero no por ello menos entrañables, son el robot Gort ("The Day the Earth Stood Still" dirigida por Robert Wise en 1951, y conocida en España como "Ultimátum a la tierra"), una antropomorfa criatura de lata que acompaña a un científico interplanetario. Servicial pero con capacidad suficiente para acabar con la tierra y que lo convierte en temible. Más adorable y dócil es Robby the Robot (de la película "Forbidden Planet" o "Planeta prohibido" de 1956), sofisticado y con un toque kitch, está programado para no hacer daño a los humanos y cuidar a Altaira, hija del Dr. Moebius, su creador.

En esta misma línea está "El hombre bicentenario", inspirado por Asimov, un robot que quiere ser humano y lucha por alcanzar la humidad legítimamente. Muy similar a la historia desarrollada por Kubrick y posteriormente dirigida por Spielberg en "A.I.", donde un prototipo de niño robot, capaz de desarrollar sentimientos, quiere convertirse en humano. Otro simpático engendro fue Johhny-5, conocido como número 5 ("Short Circuit", "Cortocircuito" de 1986), tecnología avanzada para lo que tendría que ser un soldado pero que cobró vida y simpatía con un rayo y quiso descubrir el mundo con sus propios ojos.

Otros muchos más o menos clasificables podrían destacarse, desde el Ash de "Alien" hasta un Godzilla mecánico que sembraba el terror en Japón. Pero muchos se convierten en verdaderos protagonistas de historias futuristas, pero que cada vez son más cercanas. El Optimus Prime de "Transformers" tan sólo será el próximo de los que están por llegar.